Oficinas con espacios de trabajo que motivan

15.01.2018

Hamacas con masaje, salas de meditación, jardines verticales, espacios verdes, zonas de restauración, sofás, consolas de videojuegos, futbolines... No, no es el folleto promocional de un centro de vacaciones. Son algunos de los elementos que, con cada vez mayor frecuencia, pueden encontrarse en las dependencias de muchas empresas, especialmente de grandes multinacionales. Un equipamiento con el que tratan de crear espacios confortables e inspiradores para que sus empleados estén más a gusto, trabajen mejor y rindan más.


"El espacio físico de trabajo contribuye al bienestar y satisfacción de los empleados, mejora la productividad y disminuye la rotación o el absentismo", asegura Sonia de Mier, directora de Marketing y Comunicación de Great Place to Work España. 

Que el empleado deje de ver el lugar de trabajo como un sitio al que se va "por obligación" es uno de los principales objetivos que persiguen los diseños corporativos. "La oficina ha de configurarse como un destino, el entorno en el que el trabajador encuentra las mayores facilidades para realizar su actividad", explica Alejandro Pociña, presidente de Steelcase España y Portugal. Así, los nuevos diseños intentan responder a las distintas situaciones que vive el profesional, incluso dentro de una misma jornada laboral. "El diseño de los espacios debe realizarse en función de cómo queremos que trabajen y se relacionen entre sí los trabajadores en ese entorno", explica Félix Sanz, responsable de Seguridad, Salud y Bienestar de Vodafone. En la sede central de esta compañía en Madrid, los empleados cuentan con un completo menú de espacios que incluye la posibilidad de trabajar al aire libre, lugares de reunión, zonas abiertas para favorecer el trabajo en equipo y otras áreas más aisladas "para los momentos en los que nuestra cabeza necesita pensar con mayor tranquilidad o, simplemente, desconectar", comenta Sanz.

Factores como la sostenibilidad, a través de oficinas "sin papeles" o de la optimización energética que brindan los dispositivos LED, son muy tenidos en cuenta en los diseños actuales. La iluminación también adquiere gran protagonismo. "Lo adecuado es contar con luz natural y vistas al exterior, aunque serán necesarios elementos como persianas o estores que eviten los molestos reflejos en la pantalla", señalan desde Steelcase. Otro elemento importante es la acústica. Una persona consume hasta un 20% de su energía para concentrarse en un ambiente ruidoso. El espacio ideal, resumen estos especialistas en equipamiento y optimización de espacios de trabajo, sería "aquel que ofrezca al trabajador la posibilidad de aislarse acústicamente y en el que la confidencialidad, inteligibilidad y ruido ambiental estén equilibrados".

Pero para cumplir su cometido los espacios profesionales no sólo deben responder a criterios estéticos o funcionales, también han de reflejar la identidad corporativa y la cultura organizacional de la empresa. "Más allá de logos y colores, el lugar de trabajo puede servir para mostrar qué es importante para la empresa y respaldar aquellos comportamientos necesarios para alcanzar su misión", indica Alejandro Pociña. Para José Manuel Sánchez, socio director del Centro de Estudios del Coaching (CEC), las oficinas son "el cuerpo" de las empresas. 

Uno de los estilos que más han proliferado entre los nuevos modelos de oficinas es el open space. Vastas praderas diáfanas que han desterrado la clásica división en despachos o cubícu­los en favor de un concepto abierto que potencie el trabajo colaborativo. Según Steelcase, este tipo de distribución puede incrementar hasta en un 30% la productividad. Eva Collado, consultora estratégica de capital humano, cree que los espacios abiertos proporcionan la libertad de acción que el talento de la compañía necesita para manifestarse. "Posibilitan que los profesionales muestren sus verdaderas habilidades, que aparezca su talento y se conecte con el de otras personas a través de proyectos conjuntos".

Fuente: Diario El Pais